Cómo funciona el despliegue en tres pasos

Nos adaptamos a un amplio rango de necesidades sin depender de ningún fabricante específico, con soluciones ágiles y eficientes para hoteles y edificios.

1. Instalamos

Los dispositivos de la habitación son inalámbricos.

No hay que pasar un solo cable por la pared, ni levantar suelos, ni pintar después.

Detectan presencia, apertura de puertas y ventanas y temperatura, y se comunican con la climatización y la iluminación que el hotel ya tiene instaladas.

Trabajamos sobre habitaciones libres, al ritmo que marque la ocupación. Con planificación, se despliega en pocas semanas, incluso en días.

2. Controlamos

Todo queda conectado a un pequeño equipo instalado en el propio hotel. Las reglas se configuran a medida: por presencia, por ventana abierta, por horario o según el estado de la habitación en tu sistema de reservas.

Tú decides cómo se ha de comportar el sistema y todo queda visible y registrado allá donde tú decidas.

Un único panel autoconfigurable para mantenimiento, recepción y dirección. Y una app para el móvil del equipo.

3. Ahorras

Desde el primer mes ves cuánto tiempo ha estado parada la climatización gracias al sistema, y el ahorro derivado de dicha actuación.

A partir de ahí puedes revisar la evolución cuando quieras y decidir qué ajustar. Nosotros lo configuramos según tu deseo.

Una habitación, cinco señales, una respuesta automática

 HABITACIÓN VACÍA

Detectamos ausencia › climatización e iluminación pasan al modo configurado.

HABITACIÓN OCUPADA

Detectamos presencia › se mantiene el confort del huésped.

 PUERTA / VENTANA

Detectamos apertura › lógica configurada, p. ej., pausar el aire.

DATOS

Medimos consumo, temperatura, presencia y eventos.

PLATAFORMA

El hotel visualiza y analiza todo en una única interfaz.

AUTOMATIZACIÓN

Las reglas actúan solas según las condiciones reales.

Ventajas para el personal de tu instalación

Mantenimiento, recepción y pisos disfrutan del sistema en el día a día. La dirección lo usa para decidir y para justificar lo decidido. Esto es lo que se encuentra cada uno.

Convertir la respuesta de horas en minutos.

El técnico deja de subir habitación por habitación a comprobar cosas. Desde el panel ve si hay consumo, si el equipo responde y si el aviso corresponde a una avería real, de modo que solo se desplaza cuando hace falta.

Saber qué pasa antes de que el cliente llame.

Recepción ve el estado de cada habitación en tiempo real y puede ajustar la climatización desde el propio panel, sin tener que avisar a mantenimiento. Si un huésped se queja de la temperatura, se corrige en ese momento.

Dejar de entrar en habitaciones ocupadas.

El equipo de limpieza sabe si hay alguien dentro antes de abrir la puerta. Se evitan malentendidos, quejas y situaciones incómodas para el cliente y para el personal.

Llegar a una habitación en el punto perfecto.

El sistema ajusta la temperatura antes de que el cliente llegue. El cliente no tiene que llamar, ni pedir cambios, ni entender un termostato que no ha visto nunca.

Saber de dónde viene cada euro de la factura.

Puedes comparar consumos entre periodos y entre hoteles, localizar gastos que no cuadran y respaldar una inversión con números propios. Y enseñar, con datos, el ahorro ya conseguido.